Un mantenimiento previo y adecuado garantizará la durabilidad de la pérgola. Su mantenimiento depende de su estructura y de los materiales de los que está hecho. Si elige una pérgola de madera, tendrá que considerar un tratamiento antimicótico y no poner el pie de los postes en contacto directo con el suelo. Tendrá que cubrirlos con hormigón. La vida útil de una pérgola de madera es de unos 15 años, si se opta por una pérgola de hierro, planear un tratamiento cada año para el óxido y un spray de pintura o aerosol. El PVC y el aluminio tienen la ventaja de ser fáciles de mantener y limpiar. Con un simple lavado con agua clara y esto regularmente durante el año. La vida útil del PVC es de unos 5 años, mientras que la del aluminio es ilimitada. En el caso de las pérgolas de lona, planee desmantelarlas en invierno y mantenerlas en un lugar seco. Su vida útil dependerá del cuidado que se tenga en el mantenimiento del lienzo.