Nada supera a dos buenos árboles, una terraza cubierta con vigas de madera, las paredes de la casa, un solo árbol con grandes ramas bajas. Pero si no tienes nada de eso, el pie de hamaca será indispensable. Tiene la enorme ventaja de poder ser trasladado a donde quieras, a la sombra, al sol, cerca de la casa, en el fondo del jardín…